La logística detrás de una Copa Mundial de la FIFA es tan masiva como el evento mismo. Se estima que cada selección nacional moviliza entre 8 y 12 toneladas de equipamiento técnico, médico y deportivo. Si bien en esta ocasión —a diferencia de 1970 y 1986— nos toca recibir unos cuantos partidos y hospedar solo a algunas selecciones, el Gobierno de México diseñó un robusto esquema de facilidades fiscales y aduaneras para evitar que los puntos de ingreso al país se conviertan en un «cuello de botella».
A continuación, analizaremos las tres canchas principales donde operan estos beneficios: importaciones temporales de mercancías, el trato preferencial a los turistas y el esquema de exención para los organizadores.
1.Importaciones Temporales: La regla de juego para la mercancía técnica
Para los proveedores de tecnología, infraestructura de transmisión y los propios equipos, el SAT activó la Regla 4.2.21. de las Reglas Generales de Comercio Exterior (RGCE), diseñada específicamente para el Mundial.
- El Trámite Especial (Ficha 146/LA): Las empresas y selecciones pueden ingresar su equipo sin pagar el Impuesto General de Importación (IGI) bajo el régimen de importación temporal, siempre que completen esta solicitud y utilicen el formato oficial A10 “Importación temporal de las mercancías destinadas a la CMF 2026 y sus eventos relacionados”.
- Aduanas autorizadas: No se puede ingresar esta mercancía por cualquier punto. El gobierno blindó la operación acotando el despacho a 20 aduanas específicas, entre las que destacan el AICM, Cancún, Guadalajara y Monterrey.
2.Facilidades para el Turista: Equipaje ampliado en la frontera
El aficionado que viaja para vivir el torneo también recibe consideraciones especiales para acelerar su paso por aeropuertos y fronteras terrestres. El SAT actualizó los criterios de la franquicia de pasajeros (Regla 3.2.3.) y de conductores, permitiendo el ingreso de más artículos tecnológicos de uso personal libres de impuestos.
3.La «Zona VIP» Fiscal: Exenciones a la FIFA y sus filiales
México otorgó una serie de exenciones fiscales a la estructura interna del torneo mediante la ley de ingresos (LIF).
- La FIFA, sus subsidiarias, las emisoras de televisión internacionales afiliadas y el personal nacional y extranjero acreditado no estarán sujetas al cumplimiento de las obligaciones formales, de pago, de realizar el traslado, de retención, de recaudación y entero que establecen las disposiciones fiscales por los ingresos generados directamente de la operación global del evento.
- Para evitar la evasión fiscal o que empresas locales se cuelguen de este beneficio, la filial mexicana de la FIFA tiene la obligación estricta de registrar ante el SAT un padrón detallado de sus prestadores de servicios oficiales. Todo proveedor local o empleado contratado en territorio mexicano paga sus impuestos de manera ordinaria.
Estas medidas demuestran que la verdadera estrategia del Mundial se juega también fuera de la cancha. Al alinear las políticas aduaneras, fiscales y de turismo, el gobierno mexicano no solo asegura una estancia cómoda para las delegaciones y visitantes, también intenta situar al país en la vanguardia de la facilitación estratégica global.

